IGLESIA BAUTISTA LIBERTY

"Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: 
Te he puesto para luz de los gentiles, 
A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra." (HECHOS 13:47)

“somos UNA IGLESIA BAUTISTA FUNDAMENTAL INDEPENDIENTE que PREDICA LA PALABRA DE DIOS Y SE ESFUERZA POR CUMPLIR LA GRAN COMISIÓN DADA A LAS IGLESIA LOCALES DEL SEÑOR JESUCRISTO”

Nuestra misión 

EN CUANTO A LA PREDICACIÓN BÍBLICA:

Somos una Iglesia con un fuerte énfasis en predicar y enseñar la sana Doctrina de la Palabra de Dios.

 

EN CUANTO AL EVANGELIO:

buscaMOS predicar el evangelio a cada persona de la comunidad y apoyar la evangelización global.

 

EN CUANTO AL DISCIPULADO:

TENEMOS UNA CARGA POR AYUDAR A los nuevos creyentes Y enseñarles A que crezcan en su fe.

NUESTRA POSICIÓN DOCTRINAL

 

1. Las Sagradas Escrituras.

 

Creemos que las Sagradas Escrituras (la biblia), que consisten del Antiguo y el Nuevo Testamento, son la Palabra de Dios verbalmente inspiradas, la autoridad final para la fe y la vida practica del creyente, que es inerrante en su idioma original, infalible e inspirada (soplada o respirada) por Dios (2 Timoteo 3:16-17; 2Pedro 1:20-21; Mateo 5:18; Juan 16:12-13).

 

a. El mensaje de la Biblia es salvación por Gracia por medio de la fe que viene al haber escuchado y creido el evangelio, lo cual es las buenas nuevas que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó el tercer día para nuestra justificación. (I Cor 15:1-6) Este mensaje del evangelio es el PODER de Dios para salvación a todos los que creen. (Rom. 1:16) Es necesario y un mandato darlo al mundo (Mateo 28:18-20)

 

2. Dios.

 

Creemos en un solo Dios, eternamente existente en tres personas—Padre, Hijo y Espíritu Santo —co-eternos en su ser, co-idénticos en naturaleza, co-iguales en poder y gloria, teniendo los mismos atributos y perfecciones (Deuteronomio 6:4; 2 Corintios 13:14).

 

3. La Persona y la Obra de Cristo.

 

a. Creemos que el Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, se hizo hombre, sin dejar de ser Dios, siendo concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María, para revelar a Dios

y redimir al hombre pecador (Juan 1:1,2,14; Lucas 1:35).

 

b. Creemos que el Señor Jesucristo consumó nuestra redención por su muerte en la cruz como un sacrificio sustitutorio, vicario y representativo; y que nuestra justificación está asegurada por Su resurrección de los muertos física y literal (Romanos 3:24,25; 1 Pedro2:24; Efesios 1:7; 1 Pedro1:3-5).

 

c. Creemos que el Señor Jesucristo ascendió al cielo y está ahora exaltado a la diestra del Padre, donde, como nuestro Gran Sumo Sacerdote, cumple el ministerio de Representante, Intercesor y Abogado (Hechos 1:9,10; Hebreos 9:24; 7:25; Romanos 8:34; 1 Juan 2:1-2).

 

4. La Persona y la Obra del Espíritu Santo.

 

a. Creemos que el Espíritu Santo es una persona que convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio y que es el Agente Sobrenatural en la regeneración, bautizando a todos los creyentes en el cuerpo de Cristo; mora en el creyente, el cual es sellado con el Espíritu Santo para el día de la redención (Juan 16:8-11; 2 Corintios 3:6; 1 Corintios 12:12-14; Romanos 8:9; Efesios 1:13-14).

 

b. Creemos que el Espíritu Santo es el Maestro Divino que guía al creyente a toda verdad; y que es el privilegio y la responsabilidad de todos los salvos ser llenos del Espíritu (Juan 16:13;

1 Juan 2:20,27; Efesios 5:18).

 

c.  Aclaramos que por principios doctrinales y bíblicos creemos que los dones del Espíritu Santo mencionados en 1 Corintios 13 como (profecías, lenguas y ciencias), cesaron, según 1 Corintios 13:8. También creemos que las "señales del apóstol" tan comunes en la iglesia primitiva manifestados en 2 Corintios 12:12 tuvieron su fin en los apóstoles y al haberse completado el canon de las Sagradas Escrituras, 1 Corintios 13:9-12. Por lo tanto, las lenguas, sanidades, prodigios, liberaciones, no serán practicadas entre nosotros.

 

5. La total depravación del hombre.

 

Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, pero por causa del pecado de Adán, la raza cayó, heredó una naturaleza pecaminosa y llegó a estar alienada de Dios; que el hombre está totalmente corrompido y que es absolutamente incapaz de remediar por si mismo su condición perdida (Génesis 26-27; Romanos 22-23; Efesios 1:1-3,12).

 

6. Salvación.

 

Creemos que la salvación es un don de Dios, que ÉL concede al hombre por gracia y que es recibido por fe personal en el Señor Jesucristo, cuya preciosa sangre fue derramada en el lugar de la Calavera para el perdón de nuestros pecados (Efesios 2:8-10; Juan1:12; Efesios 1:7; 1 Pedro 1:18-19).

 

  

7. La Eterna seguridad y Certeza del Creyente.

 

a. Creemos que todos los redimidos, una vez salvos, son guardados por el poder de Dios, por lo cual están seguros en Cristo para siempre (Juan 6:37-40; 10:27-30; Romanos 8:1, 38,39; 1 Corintios 1:4-8; 1 Pedro 1:5).

 

b. Creemos que es el privilegio de los creyentes regocijarse en la certeza de su salvación por el testimonio de la Palabra de Dios; el cual, sin embargo, prohíbe claramente usar la libertad cristiana como ocasión para la carne (Romanos 13:13-14; Gálatas 5:13; Tito 2:11-15).

 

8. Las dos Naturalezas del Creyente.

 

Creemos que toda persona salva posee dos naturalezas, habiéndose hecho provisión para que la nueva naturaleza tenga victoria sobre la vieja naturaleza por el poder del Espíritu Santo que mora en el creyente; y que toda afirmación en cuanto a la erradicación de la vieja naturaleza en esta vida, debe ser rechazada, por no ser conforme a las Escrituras (Romanos 6:13; 8:12-13; Gálatas 5:16-25; Efesios 4:22-24; Colosenses 3:10; 1 Pedro1:14-16; 1 Juan 3:5-9).

 

9. Separación.

 

Creemos que todos los salvos deben vivir de una manera tal, que no traigan reproche sobre su Salvador y Señor; y que Dios requiere separación de toda apostasía religiosa, de todos los placeres mundanos y pecaminosos, como también sus prácticas y asociaciones (2 Timoteo 3:1-5; Romanos 12:1-2; 14:13; 1 Juan 2:15-17; 2 Juan 9-11; 2 Corintios 6:14-7:1).

 

10. Misiones.

 

Creemos que es la obligación de todos los salvos dar testimonio, por medio de la vida y por la palabra, acerca de la verdad de las Sagradas Escrituras y dar a conocer el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15; Hechos 1:8; 2 Corintios 5:19-20).

 

11. El Ministerio y los Dones Espirituales.

 

a. Creemos que Dios es soberano en la dispensación de todos Sus dones; y que los dones de evangelistas, pastores y maestros son suficientes hoy en día para el perfeccionamiento de los santos; y que el hablar en lenguas y el obrar señales y milagros cesó gradualmente a medida que fue completado el Nuevo Testamento y su autoridad fue establecida (1 Corintios 12:4-11; 2 Corintios 12:12; Efesios 4:7-12).

 

b. Creemos que Dios escucha y contesta la oración de fe a favor de los enfermos y afligidos de acuerdo a SU voluntad (Juan 15:7; 1 Juan 5:14-15).

 

12. La Iglesia.

 

a. Creemos que la Iglesia, que es el cuerpo y la desposada novia de Cristo, es un organismo espiritual compuesto por todas las personas nacidas de nuevo en esta presente edad (Efesios 1:22-23; 5:25,27; 1 Corintios 12:12-14; 2 Corintios 11:2).

 

b. Creemos que el establecimiento y la permanencia de iglesias locales se enseña y define claramente en las Escrituras del Nuevo Testamento (Hechos 13:27, 20:17, 28-32; 1 Timoteo

3:1-13; Tito 1:5-11).

 

c.Creemos que la iglesia tiene soberanía absoluta puesto que es libre de jerarquías de individuos y organizaciones; aunque creemos que es bíblico tener cooperación con otras iglesias de las mismas creencias y prácticas para el alcance del evangelio y la defensa de la fe. Creemos que la iglesia local tiene la palabra final en todo asunto de membresía, constitución, disciplina, restauración, benevolencia y en su medida y método de operación, Hechos 2:41-42; 15:10; 28; Efesios 4:15; mateo 15:3,6.

 

13. Ordenanzas.

 

Creemos que hay dos ordenanzas que son las más importantes que todo cristiano debe observar, a saber, el bautismo en agua y la Cena del Señor. Aunque reconocemos que el bautismo en agua no tiene valor salvífico alguno, es nuestra convicción que después de ser salvo, el bautismo es el próximo paso del creyente, para dar testimonio ante el mundo de su identificación con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección. Estamos convencidos que el método bíblico del bautismo es por inmersión. Creemos que Jesucristo instituyó la Cena del Señor para conmemorar Su muerte hasta que ÉL venga. Creemos además que el bautismo en agua  se observa sólo una vez y es una señal de identificación y testimonio de la novedad de vida, pero la Cena del Señor es conmemorativa y ha de observarse a menudo en memoria del cuerpo y la sangre derramada de nuestro Señor Jesucristo. La Cena del Señor debe estar abierta para todos los creyentes nacidos de nuevo (Romanos 6:4; Colosenses 2:9-13; Mateo 28:19; 1 Corintios 11: 23-33).

 

14. Satanás.

 

Creemos que Satanás es el autor del pecado y la causa de la caída del hombre; que él es el enemigo abierto y declarado de Dios y del hombre; y que será castigado eternamente en el lago de fuego (Job 1:6-7; Isaías 14:12-17; 2 Corintios 4:3-4; 1 Pedro 5:8; Mateo 4:2-11; 25:41; Apocalipsis 20:10).

 

a. Creemos que Satanás una vez fue santo y tuvo honores especiales, pero por su orgullo y deseo de ser igual a Dios, cayó llevando una multitud de otros ángeles. Creemos que él es ahora el príncipe y potestad de toda maldad en este mundo, él es el enemigo de Dios, tentador y acusador de todos los creyentes. Él es el autor de toda religión falsa, el poder principal de apostasía y el señor del Anticristo. Está designado a la derrota por Cristo y a un castigo de tormento en el lago del fuego que está preparado para él y sus ángeles, Ezequiel 28:14; Isaías 14:12-17; 2 Corintios 4:4; Efesios 6:11-12; 1 Timoteo 4:1-3; Judas 6; Mateo 25:41.

 

15. Dispensacionalismo.

 

Creemos en el método dispensacional de interpretación bíblica, pero rechazamos la enseñanza extrema conocida como ultra-dispensacionalismo, que se opone a la Mesa del Señor o al bautismo en agua como un medio, conforme a las Escrituras, de testimonio para la iglesia en esta edad (Mateo 28:19-20; Hechos 2:41-42; 18:8; 1 Corintios 11: 23-26).

 

16. La Segunda Venida de Cristo.

 

Creemos en esa “esperanza bienaventurada”, la personal, inminente, premilenial y pretribulacional venida del Señor Jesucristo por sus redimidos; y Su posterior regreso a la tierra con Sus santos, para establecer Su reino milenial (1 Tesalonicenses 4:13-18; Zacarías 14:4-11; Apocalipsis 19:11-16; 20:1-6; 1 Tesalonicenses 1:10; 5:9; Apocalipsis 3:10; Tito 2:13; 1 Corintios 15:51-52; Juan 14:1-3).

 

17. El Estado Eterno.

 

a. Creemos en la resurrección del cuerpo de todos los hombres, los salvos para vida eterna y los inconversos para juicio y castigo eterno (Mateo 25:46; Juan 5:28-29; 11:25-26; Apocalipsis 20:5, 6, 12, 13).

 

b. Creemos que las almas de los redimidos están, a la muerte, ausentes del cuerpo y presentes con el Señor, donde en consciente bienaventuranza esperan la primera resurrección, cuando espíritu, alma y cuerpo serán reunidos, para ser glorificados para siempre con el Señor

(Lucas 23:43; Apocalipsis 20:4-6; 2 Corintios 5:8; Filipenses 1:23; 3:21; 1 Tesalonicenses 4:16-17).

 

c. Creemos que las almas de los incrédulos permanecen, después de la muerte, en consciente miseria hasta la segunda resurrección, cuando con alma y cuerpo reunidos aparezcan ante el Juicio del Gran Trono Blanco, y sean lanzados al Lago de Fuego, no para ser aniquilados, sino para sufrir un consciente y eterno castigo (Lucas 16:19-26; Mateo 25:41-46; 2 Tesalonicenses 1:7-9, Judas 6-7; Marcos 9:43-48, Apocalipsis 20:11-15).

 

18. MARÍA: Creemos que María fue la madre de la humanida de Jesucristo, que concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Por declaración bíblica, creemos que es bienaventurada entre todas las mujeres. Creemos que aceptó la voluntad del Señor como nadie. Por lo tanto creemos que es digna de nuestro reconocimiento, respeto y emulación, pero no de adoracion o veneración. La Adoración y los ruegos sólo son para el trino Dios, único digno de adoración, nuestro mediador entre Dios Padre es su Hijo Jesucristo, porque es el único mediador entre Dios y los hombres, Mateo 1:23; Lucas 1:35; 1:28; 1:38; 1:46-55; 1 Timoteo 2:5; Hebreos 12:24; Hebreos 9:15.

 

 

 

Nota:  suscribir a estos artículos de fe no significa por ningún motivo que pongamos de lado o menospreciemos parte alguna de las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, pero estimamos que el conocimiento, la fe y la aceptación de la verdad expuesta en nuestra Declaración de Fe, es esencial para una fe sana y una práctica fiel.

* Por nuestro convencimiento absoluto de estas verdades bíblicas y por exhortación bíblica de "contender ardientemente por fe" Judas 3, creemos que es imposible que seamos ecuménicos o interdenominacionales porque cada verdad bíblica es para nosotros preciosa y no estamos dispuestos a sacrificar ninguna de ellas.